REDUCCIÓN DE ESPESORES MEDIANTE CALIBRADORA: UNIFORMIDAD Y PRECISIÓN
La reducción de los espesores de las rejillas permite la máxima personalización del producto para satisfacer las necesidades del cliente en caso de requerir alturas de panel no estándar. El calibrado de los paneles de PRFV consiste en un mecanizado de desbaste superficial, orientado a la reducción controlada del espesor.
Este proceso se realiza mediante una máquina calibradora, que permite obtener una superficie uniforme en toda el área del panel. Este proceso, además de garantizar un acabado homogéneo, es también previo a tratamientos posteriores, como el pintado o el cuarzado.
APLICACIÓN DE SISTEMAS MAMPERLÁN PARA AUMENTAR EL NIVEL DE SEGURIDAD
El uso de un mamperlán de PRFV representa una solución sencilla pero muy eficaz y duradera para aumentar el nivel de seguridad de escaleras, pasarelas y plataformas de trabajo, aumentando la visibilidad de la huella del peldaño y reduciendo el riesgo de resbalamiento, incluso en condiciones ambientales críticas, como por ejemplo en presencia de escasa iluminación o sustancias resbaladizas.
La aplicación del mamperlán se realiza mediante un fresado preciso del peldaño, que crea el alojamiento para el lado horizontal del perfil. Este último está fabricado en PRFV de color amarillo, con una superficie tratada con cuarzo para garantizar propiedades antideslizantes. La fijación se realiza con tornillos pasantes de acero inoxidable, asegurando estabilidad y resistencia a lo largo del tiempo.


BORDADO DE PANELES DE PRFV: SEGURIDAD Y RESISTENCIA
Con el bordado (o rebordado) de las rejillas, los bordes de los paneles se rematan eliminando la denominada “malla en peine” para mejorar su acabado estético. El bordado se realiza mediante la aplicación de una vigueta de rejilla pegada o fijada mecánicamente al elemento de rejilla que se debe rematar, para cerrar la parte “en peine”.



