Aunque no es un aislante térmico óptimo, el PRFV aísla entre 150 y 200 veces más que el acero y entre 700 y 800 veces más que el aluminio. El coeficiente de conductividad térmica es muy bajo en comparación con los metales (PRFV k = 0,22 W/m°C, ACERO k = 36-54 W/m°C).
